La prueba de rodadura que se realiza en Tanna, en la que se toman datos referentes a autonomía, velocidad media, consumo de energía, fuerza aplicada al pedaleo, fuerza de empuje que proporciona el motor ha entrado en una fase diferente. Menos el tercer día, la temperatura ambiente ha cambiado, el viento se ha hecho más intenso y la lluvia ha aparecido de forma constante.¿Van a cambiar las mediciones obtenidas?Si claro, pero por eso es importante que haya el mayor número posible de pilotos probadores y, que la prueba dure varios días, en diferentes condiciones meteorológicas, para asi obtener los resultados más cercanos posibles al uso diario de uno de estos vehículos dice Andreas Toerpsch, jefe de la prueba.Es duro pedalear contra el viento, más si la temperatura no pasa de los 11 grados y la cara está mojada de la pertinante lluvia. Los sensores deben de ser instalados de nuevo protegiendolos contra el agua. La bolsa que porta la caja de medición de datos y los pedales especiales que miden la fuerza de pedaleo, también debe ser cubiertos con cubiertas especiales. La prueba en general se ralentiza, sin embargo el ánimo ha seguido muy alto. Los días de trabajo han sido más largos si, pero se han probado la misma cantidad de bicicletas en las mismas condiciones.Gracias a los probadores, que incluso bajo la lluvia y el viento reinante han recorrido más de 60 kilómetros diarios, la prueba puede seguir su curso y al final, ofrecer datos concretos que ayudarán a usuarios finales a decidir que vehículo comprar o, a
instituciones y empresas, que vehículos utilizar.Fotos Julia ÖsterreichArtículos relacionados:Extraenergy. Pruebas Otoño 2010 a bicicletas eléctricas. Día 1Extraenergy. Pruebas Otoño 2010 a bicicletas eléctricas. Día 2
