Muchos amantes de la bicicleta han visto como esta gran pieza de la ingeniería humana, no se dejaba infestar por el virus de la electrificación.Al inicio de los 90 se imprimió el resultado de las primeras pruebas que Extraenergy realizó a un grupo de bicicletas eléctricas del mercado. Se publicó en un número de la revista Radfahren, antigua revista del Club de la bicicleta de Alemania (ADFC). El autor que firma este artículo, y aquellos de la primera publicación, decidió escribir sobre estos vehículos con motor en los que encontró una estupenda y sana forma de transportarse con la ayuda de los músculos, pero que despegó ampoyas en los círculos ciclistas más puros.
Para muchos ciclistas, el hecho de motorizar una bicicleta es una afronta. Especialmente difícil era hacer probar un modelo a aquellos políticos ya metidos en planes ciclistas. No se entendía el que un ciclista no tuviera que empujar su bicicleta cuesta arriba o pedaleara sudando hasta su destino como muestra de su amor hacia un mundo más limpio.
Analizando los inventos de los últimos 100 años, se puede encontrar una cierta tendencia a electrificarlos, que se ha reforzado en los últimos 30. La bicicleta se había mantenido inmune al virus de la electrificación. Pero el 2010 puede decirse que es el punto de no retorno. El proceso ha comenzado y puede ser que la bicicleta vaya a ser el último objeto mecánico que vayamos a electrificar. La corriente puramente mecánica podrá sobrevivir dentro de grupos de nostálgicos protectivos, mientras la electrificación se hace casi total.
Le ha sucedido a tantos otros objetos. Hoy vegetan como objetos de culto o de decorativos. Algunos ejemplos ilustrativos los ponen: la tabla de lavar, la máquina de escribir, el teléfono mecánico, el automóvil, las cámaras de fotos con sus placas mecánico químicas. Una pena dirán algunos. ¿Pero echamos de menos estos aparatos de verdad? Por supuesto que era grato escuchar música en discos de vinilo, con todos sus arañazos y ruido de rozamiento. Pero el MP3 ha resuelto este problema. Hoy en día se escuchan discos de vinilo solo en raras ocasiones y la digitalización se ha impuesto.
Sigue habiendo grupos de comerciantes que no se atreven a realizar el cambio, y no quieren entender que el final de la bicicleta mecánica ha comenzado y que la era de la bicicleta eléctrica tendrá la oportunidad de vivir nuevos y avanzados estados. Nunca más se curará la enfermedad que ha infectado a la bicicleta. Esta está muerta. Vivan las pedelecs!!!!!
(Este artículo formará parte de la nueva revista Extraenergy que se publicará en Enero)