Hay dos razones importantes: coste y comodidad.
Aver, ¿no es que era necesario para salvar al planeta?
En la foto: Hijo del autor, Alex, montado en su primer auto elétrico, un
juguete que asemeja un taxi neoyorquino con dos pequeños motores elétricos y
una pequeña batería de ácido de plomo.
Es una buena razón. Los estudios demuestran que un cambio
masivo de costumbres hacia la conducción de coches eléctricos, resultaría en un
desdenso de la polución, incluyendo a los gases invernaddero, incluso si
consumimos más eléctricidad de nuestras viejas plantas de producción que queman
carbón. Adicionalmente, eliminar los coches con motores de explosión nos
eliminaría la necesidad de comprar combustibles del exterior. Incluso se cree
que nos convertiriamos en un pais y planeta más seguros. Mientras sigamos
dependiendo de la compra de combustible proveniente de regiones inestables
política y socialmente, estamos en
permanente riesgo de desastre. El mundo sería mucho más amigable si cada región
o país pudiera producir autonomamente la energía necesaria para su consumo de
forma sostenible y ecológica.
Pero además, sencillamente expresado, nuestras vidas se
beneficiarían mucho al cambiar a esta foma de vehículos. Ahorraríamos dinero,
simplificaríamos nuestras vidas y haríamos los automobiles mucho más convenientes
para nuestro uso diario.
Imagine su día si conduciera un vehículo eléctrico. Solo le
llevaría unos segundos desenchufarlo de la red eléctrica cada mañana. Como es
eléctrico, y se alimenta de la red de casa, sería simple idear un sistema
mediante el cual la calefacción del coche pudiera ponerse en funcionamiento
cuando fuera programada, y así en días de invierno tener la comodidad de entrar
en un coche con asientos y volantes a temperatura ideal. El sistema de empuje
de un vehículo eléctrico es mucho más simple que el de un coche de motor de
combustión interna, por lo que requieren menos mantenimiento y son más confiables.
Si desea un coche del que se pueda olvidar casi completamente, entonces
necesita un vehículo eléctrico.
Conducir un EV además cuesta menos. Tomemos como ejemplo
el eBox
fabricado por AC Propulsion. Usa una plataforma de primera generación xB
en donde se ha reemplazado todo el sistema de empuje ICE por uno EV. El modelo
de motor de combustión interna (ICE) puede recorrer 31 millas por galón, o 7,5 litros
cada 100 kms. Con el precio de la gasolina a $3 el galón, 2 por 3,78 litros
(En Europa el precio es de aprox. 1,30 el litro, o sea $7 el galón), el
modelo ICE consume 10 céntimos de dólar por milla, en Europa gastaría 23
céntimos de dólar, o sea 16 céntimos de euro por milla, que en kms serían 10
céntimos de euro por km. La versión eléctrica tiene una autonomía de entre 120
a 150 millas, 193 a 241 kms, con una carga completa de 35 kWh. Si ponemos el
precio del kWh a 10 céntimos de dólar, en Europa el precio es como 12 céntimos
de euro, un conductor en EEUU gastará 3 céntimos de dólar por cada milla, o sea
un 70% de ahorro. En Europa se traduciría en 2,1 céntimo de euro por km, o sea
un ahorro del 80%. Incluso en zonas donde el kWh es más caro, se ahorraría más
del 40%.
Adecionalmente, un EV nunca necesita un cambio de aceite. Nunca
necesita bujías nuevas. Como parte de la frenada la hace el generador del
sistema de recarga regenerativo, las pastillas del freno no habrá que
cambiarlas tan a menudo. El momento de fuerza es mucho mayor en motores eléctricos
que en motores de explosión, por lo que la transmisión se puede simplificar
considerablemente. Esta simplificación general hace a un vehículo eléctrico
mucho más confiable y de mantenimiento bajo.
La parte más cara de un EV, en cuestión de mantenimiento es
el grupo de baterías. Todas las baterías fabricadas hoy en día tienen una vida
limitada de uso. Hasta que la tecnología cambie, un EV necesitará cambiar ese
paquete de baterías e un momento u otro y, que costará varios miles de dólares
o euros. Aunque algunas compañías como A123
están desarrollando baterías basadas en Lítio de más larga vida útil que las
basadas en Iones de Lítio. De hecho llegan noticias de que los propietarios de
vehículos eléctricos están conduciendo más kms por grupo de baterías que lo
realmente calculado para ellas. Algunos excepticos predijeron que las baterías
de NiMH utilizadas en el Toyota RAV4 EV, en EEUU, necesitarían reemplazarse
cada 50.000 millas u 80.000 kms, pero la sorpresa ha ocurrido al poderse
comprobar que varios de esos grupos de baterías han llegado a durar hasta
100.000 millas, o sea 160.000 kms.
Es razonable pensar que el precio de las baterías podría
bajar hasta los $2.000 o 1.360 si fuera posible fabricar en masa para hacer verdadera
esa bajada. Si la vida útil de las baterías pudiera incrementarse a 150.000 millas
o 240.000 kms, el coste por milla de batería sería de 1,3 céntimos de euro, o
sea 0,5 céntimos de euro por cada km. Si seguimos con las matemáticas, un
cambio de aceite digamos en Jiffy Lube, le va a costar unos $49,99, o sea 1,6 céntimos
de dólar por milla, en Europa, aceptando que el precio del servicio es el mismo,
tendría un costo de 0,70 céntimos de euro por km. También está en boca de todos
los pertenecientes a la comunidad de los vehículos eléctricos, la posisilidad
crear un sistema de arrendamiento del grupo de baterías, con lo que se
conseguiría reapartir el gasto de la compra durante toda la vida útil del vehículo. Próximo artículo. Saludos a todos
